28.10.11
Mi vida había llegado a un punto de estar normal, no esperaba nada de nadie, estaba feliz, podía decir que me encontraba de pie, y que me iba muy bien. Que con el tiempo había logrado superar aquel amor que por poco me llegaba a matar. No había más dolor, por fin había vuelto a ser yo. Pero quisiste aparecer en mi vida, y arrebatarme la tranquilidad que tenía, las ganas de no pensar en alguien, ni depender de una persona. Me llenaste poco a poco con ilusiones, palabras, promesas y millones de actos que pueden hacer sentir a una persona especial. ¿Y todo para que? para volver a confiar, y para que te vuelvan a fallar.
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